En la escuelita de Santa Gema han llegado aires de amistad. Los grupos de 2 años han desarrollado sus dotes artísticas en nuestro taller de pintura infantil, donde dejaron volar su imaginación.
Hemos creado una experiencia sensorial con pintura donde el corazón fue el elemento principal. Así demostramos que el amor y la amistad también se crean con un pincel. Las técnicas fueron muy variadas: desde pompones y palas hasta las propias manos de los pequeños.
¡Qué alegría! Una tarta y un cupcake se convirtieron en una paleta de colores vibrantes. Ningún pintor ha experimentado y manipulado la pintura como nuestros alumnos. Durante esta jornada, el aula se transformó en un espacio lleno de color, sonrisas y descubrimientos.
Cada niño se acercó a la actividad con curiosidad y entusiasmo. Observaron cómo los materiales se convertían en herramientas mágicas capaces de plasmar emociones sobre el papel. El objetivo de este taller de pintura infantil no era solo pintar, sino sentir, compartir y disfrutar del proceso creativo en compañía.




El corazón, como símbolo central, nos permitió trabajar valores como el cariño, el respeto y la colaboración. A través de cada estampación, los pequeños aprendieron que juntos crean obras más bonitas. Fue maravilloso ver cómo se ayudaban, cómo esperaban su turno con ilusión y cómo aplaudían los trabajos terminados.
La experimentación sensorial tuvo un papel fundamental. Los alumnos descubrieron nuevas texturas, diferentes grosores y mezclas de colores que aparecían por arte de magia. Sus manos se convirtieron en pinceles llenos de vida, dejando huellas únicas que reflejan su espontaneidad.
Además, esta actividad favoreció el desarrollo de la motricidad fina, la coordinación y la expresión emocional. Pintar es una forma de comunicación donde los más pequeños expresan lo que sienten sin necesidad de palabras.
Sin duda, ha sido una experiencia enriquecedora que ha llenado nuestra escuelita de ternura. Seguiremos creando momentos así, donde el arte sea el puente que une corazones desde los primeros años de vida. Les agradecemos su entrega y dedicación.
¡Bravo por ellos!





