Nuestro huerto escolar cobra vida

Nuestro huerto escolar infantil cobra vida gracias a una experiencia enriquecedora en la etapa de Educación Infantil. En esta ocasión, contamos con la colaboración de invitados especiales: ¡los abuelos y abuelas! Gracias a ellos, aprendimos a sembrar y cuidar la tierra de primera mano.

La jornada comenzó preparando el terreno y retirando las malas hierbas. Así, nuestras plantas tendrán espacio y aprovecharán mejor los nutrientes del suelo. Después llegó el momento más esperado: la siembra. Los niños plantaron sandía, melón, garbanzos, fresas y guisantes. También incluimos girasoles, patatas, zanahorias, ajos e incluso una pequeña vid.

Durante la actividad, aprendimos que cada semilla contiene vida. Para crecer, las plantas necesitan agua, luz solar, aire y cuidados constantes. Finalmente regamos todas las plantaciones. Así iniciamos el proceso de germinación que observaremos en las próximas semanas.

Este proyecto de huerto escolar infantil acerca a los más pequeños a la naturaleza. Además, fomenta valores como la paciencia, la responsabilidad y el respeto por el entorno. El contacto intergeneracional ha enriquecido enormemente la experiencia, creando momentos únicos de aprendizaje y convivencia.

Ahora comienza la parte más emocionante. Veremos crecer nuestras plantas día a día. Estamos deseando seguir cuidando los cultivos y ver los frutos de todo el trabajo realizado. Esta experiencia siembra aprendizajes para toda la vida.

Arantzazu Polo
Maestra de Música · Ecoescuela |  + posts
Raquel Arias
Maestra de Educación Infantil · Especialista de Psicomotricidad · Coordinadora de Natación · Ecoescuela |  + posts