El pasado viernes 22 de mayo celebramos una nueva Escuela de Familias sobre adolescencia. Este espacio nos permitió profundizar en una de las etapas más apasionantes y complejas del desarrollo de nuestros hijos. Contamos con la guía y experiencia de Carlota Martínez, madre de nuestro colegio y educadora social. Gracias a ella, compartimos inquietudes, disipamos dudas y adquirimos valiosas herramientas para acompañar a los jóvenes desde el respeto y la confianza.
Durante el encuentro, enfocamos la adolescencia como una etapa de profunda remodelación y no como un problema. A nivel neurológico y biológico, comprendimos que sus cerebros se encuentran en plena construcción. Buscan novedades y emociones constantes, lo que explica la impulsividad o los cambios en los patrones de sueño. Lejos de juzgarlos, Carlota nos invitó a mirar estos momentos con humor y empatía. Los jóvenes demandan una independencia total mientras descubren quiénes son y construyen su propia identidad.


Los grandes dilemas de la era digital y la salud mental
El análisis de los dilemas actuales generó un gran debate. Nos centramos de forma especial en las relaciones sociales, el uso de móviles y las redes virtuales. Los ponentes destacaron la importancia de establecer una supervisión continua y normas de uso claras.
Como padres y madres, somos responsables de gestionar los límites digitales. La «intimidad tecnológica» no debe impedir que vigilemos su vida virtual. Así prevenimos riesgos como el acoso, la pornografía o la adicción a los videojuegos.
Durante la sesión de esta Escuela de Familias sobre adolescencia, también visibilizamos temas sensibles relacionados con la salud mental. Aprendimos señales de alarma fundamentales sobre los siguientes trastornos:
- Ansiedad y depresión.
- Autolesiones.
- Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
Claves prácticas para el día a día en el hogar
Para cerrar el taller, compartimos pautas esenciales basadas en la pedagogía de la ternura y el «bientratar». Carlota enfatizó la necesidad de pasar de la simple preocupación a la ocupación activa a través de estas acciones:
- Observar el comportamiento diario.
- Escuchar activamente y sin juzgar.
- Estructurar límites y entornos seguros.
- Confiar plenamente en ellos.
Agradecemos profundamente la asistencia y la gran participación de todas las familias. También queremos dar las gracias a Carlota por su generosidad. Desde el Colegio Santa Gema, seguimos comprometidos con ofrecer estos entornos de aprendizaje compartido. Nuestro objetivo es fortalecer el vínculo familiar y dotar a nuestra comunidad de las mejores estrategias prácticas.
¡Nos vemos en la próxima sesión!

Cristina Sastre
- Cristina Sastre




